Dadaísmo

El pasado primero de junio se cumplieron 102 años desde la primera exposición universal del dadaísmo que tuvo lugar en la actual capital alemana, Berlín. Se desarrolló en esta ciudad al noreste de Alemania y no en otra, ya que fue en éste país en donde el movimiento artístico y cultural de vanguardia adquirió una connotación política mucho más marcada y desarrollada que en el resto de Europa.  Pero ¿por qué sucedió esto?

Para entender mejor las razones por las cuales el movimiento eligió a Berlín como sede de su primera exposición, es necesario tener en cuenta una serie de puntos. Por un lado es indispensable entender de qué se trata el movimiento, es decir, qué sostiene el dadaísmo, cómo se caracteriza; y, por el otro, es importante comprender la importancia que tuvo alrededor del mundo y lo que lo distingue de las otras vanguardias. 

El dadaísmo es un movimiento tanto artístico como cultural y literario, creado con el fin de contrariar a las artes. Desde su nacimiento en 1916, formó parte de las denominadas “Vanguardias históricas” y tuvo gran influencia en el desarrollo del arte contemporáneo. Fue durante la Primera Guerra Mundial, período entre 1914 y 1918, que Suiza tomó una postura neutral y generó así que una parte de la población europea viera al país como un refugio privilegiado. Entre esa porción de la población se encontraban artistas plásticos, músicos y escritores que se hallaban escondidos en sus propios países. 

Dadaísmo

Fue esa misma generación de jóvenes creadores la que se opuso al caos bélico, producido por la guerra de trincheras. Y sobre todo, fue ese mismo grupo de personas quienes interpretaron a la guerra como un signo de la decadencia de occidente. , lo que en un principio intentó ser una promesa de desarrollo y progreso durante la segunda revolución industrial, terminó convirtiéndose en enfrentamientos inacabados y muertes masivas. 

Así fue que, animados por sus pensamientos antibelicistas, su lado creativo y su espíritu crítico, este grupo de artistas conformado por mentes rebeldes fundó el movimiento literario, artístico y cultural conocido como Dadaísmo. Entre sus valores más sólidos se encuentra el intento de expresar desacuerdo y decepción frente a la clara incapacidad demostrada por los discursos oficiales desparramados por toda Europa, entre ellos: científico y tecnológico, religioso, filosófico y social. 

Dadaísmo o Dada: ¿Qué significa? ¿De dónde surge el nombre que le dio entidad al movimiento?

En el manifiesto dadaísta escrito en el año 1918 por Tristán Tzara, rumano que formó parte del movimiento e influyó en gran medida en su desarrollo, se explica:

“Dada no significa nada…Sabios periodistas ven en todo ello un arte para niños, otros santones Jesús habla a los niños, el retorno a un primitivismo seco y estrepitoso, estrepitoso y monótono. No es posible construir la sensibilidad sobre una palabra. Todo sistema converge hacia una aburrida perfección, estancada idea de una ciénaga dorada, relativo producto humano. La obra de arte no debe ser la belleza en sí misma porque la belleza ha muerto…”

Para 1920, en período de postguerra y con las consecuencias que la misma dejó, el movimiento artístico, literario y cultural ya se había desparramado por  toda Europa. Y para el primer día de junio de ese mismo año, la ciudad de Berlín decidió brindar el espacio y los recursos para que la primera exposición universal del Dadaísmo tomara lugar. 

Pero ¿por qué? Las razones son muchas, pero entre ellas se encuentra el hecho claro de que, ideológicamente hablando, las posturas de los artistas dadaístas eran comunistas y en algunos casos, anarquistas. Una vez finalizada la guerra, Alemania había entrado en una situación crítica,  tanto su situación geográfica como espíritu moral se encontraban destruidas.

Otro punto importante a destacar es que para 1917 en Rusia, había tomado lugar la revolución bolchevique, la cual no solo había dejado secuelas en la misma Rusia, sino que había comenzado a plantar semillas de revolución en sus países vecinos.

Así fue como la liga espartaquista alemana, que formaba parte de la izquierda socialista, comienza a idear la revolución en Alemania y junto con la agitación social del inicio se suma a la causa un grupo de artistas que incorporarán sus conocimientos y creencias. Este grupo de mentes creativas formaba parte del movimiento de vanguardia dadaísta. 

En 1918, Hülsenbeck da el primer discurso dadaísta en Alemania,  el cual deja mucho de qué hablar. En  primer lugar muestra apoyo con los dadaístas de Zúrich y, por otro lado, ataca al cubismo, al expresionismo y al futurismo de forma violenta. Poco tiempo después de ese primer discurso, elabora el primer manifiesto dadaísta en Alemania y, junto con el poeta Hausmann, promueve declaraciones y manifiestos a partir del Dadá Club.

Y es por eso que, en la constitución de la República del Weimar publicada en 1919, se deja en claro el fin de los proyectos políticos dadaístas y se lo reubica meramente dentro del marco artístico. 

Es el dadaísmo berlinés el que logrará  incorporar nuevas técnicas artísticas, sobre todo relacionadas con la difusión de ideas entre las masas. Uno de los ejemplos más conocidos es el fotomontaje. Junto con la técnica del collage, estas serán  utilizadas para plasmar la realidad que se desarrollaba en Europa en los años posteriores a la primera guerra mundial, utilizando material visual sacado de los medios de comunicación. 

Resulta interesante ver cómo, a lo largo de los siglos, el arte ocupa distintos puestos y repercute en sectores sociales sin pasar desapercibido. Es necesario un hecho que afecte a la población y mentes oprimidas para que el arte y el intelecto sirvan como espada y escudo principal, y disputen batallas en torno hacia dónde se concentra el poder y en manos de quien cae. 

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