La juventud eterna y la contribución del cine en este mandato | Rock y Arte - Divulgación Cultural
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La juventud eterna y la contribución del cine en este mandato

Hace unos días, salió a la luz el póster oficial de la reunión de Friends, la exitosa serie estadounidense. Las redes se inundaron de repercusiones, no solo por la nostalgia de una serie que se volvió parte del imaginario popular sino por un detalle que no pasó desapercibido: las protagonistas lucen muy similares a cuando empezaron a grabar la serie, hace casi 30 años.

Esta imagen puso de manifiesto un tema que sobrevuela en la industria del entretenimiento desde sus comienzos: el imperativo de no envejecer, que recae, principalmente, sobre las mujeres como una especie de llamamiento a una juventud eterna.

La fuente de la eterna juventud como imposición

A los hombres las canas les quedan “sexys”, suele decirse. En las mujeres, son un símbolo de “descuido” o “dejadez”. Con las arrugas pasa algo similar: mientras que en los hombres son un signo de experiencia, a las mujeres se las bombardea constantemente con publicidad de métodos para eliminarlas.

En Hollywood, esta distinción se vuelve aún más presente. Basta con buscar representantes masculinos y femeninos que superen los 50 años para notarlo.

juventudAsí lo expresa “Mujeres que no fueron tapa”, el movimiento activista y feminista de arte:  “Nos están diciendo que no importa lo que hagas, la única manera de que seas visible es que encarnes el standard de belleza que entraña la eterna juventud. Que no hay lugar para ninguna mujer que no sea joven. La vejez es una indignidad, lo prohibido, lo vergonzante, lo que no se puede mostrar. Se nos educa en la idea de que para acceder a la felicidad, ser amadas, elegidas y deseadas, debemos ser jóvenes y bellas.”

“La imposición de la juventud como valor y el desprecio por la madurez y el resto de las etapas de la vida provoca una desvalorización de las mujeres no jóvenes: seremos descarte, porque hemos perdido lo único que teníamos para ofrecer, la belleza, desvalorizando nuestra experiencia, conocimientos y saberes y dinamitando también los puentes transgeneracionales” señalan desde la organización, en uno de sus publicaciones.

La realidad supera a la ficción

Durante la última década, en la industria cinematográfica, solo un 25% de los personajes fue interpretado por actrices mayores de 40 años. En un análisis con películas de 2019, sólo el 16% de los personajes femeninos tenían entre 40 y 50 años, en comparación con el 26% de actores de esa edad.

La icónica Meryl Streep ha manifestado en varias oportunidades que desde que cumplió 40 años, se ha reducido el rango de papeles que le ofrecen.

“Cuando cumplí cuarenta años, recibí tres ofertas para hacer de bruja. No recibí ninguna propuesta para interpretar a alguna figura femenina de aventura, el interés romántico de alguien, una heroína o un demonio. No, solo me ofrecían hacer de bruja porque tenía cuarenta y estaba ‘vieja'”, le había dicho Meryl a la revista People.

Las mujeres merecen representaciones reales del envejecimiento en los medios de comunicación. Esto no busca ser una crítica a las individualidades que se realizan cirugías para mantener ese ideal de juventud, sino al sistema que las fuerza a ello, que les dice que “no sirven” si no son jóvenes o que directamente las excluye, privándolas de oportunidades laborales si se alejan de ese ideal.

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