Margaret Keane y sus ojos grandes
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Margaret Keane y sus ojos grandes

La retratista Margaret Keane logró en su adultez que se le adjudicaran sus propias obras,  aún sigue pintando.

Pinturas, escultura, dibujos, caricaturas, pedazos de historia que se exponen en grandes museos, retazos de momentos que nos dejan compartir por segundos el pensamiento de los grandes genios, del talento indiscutido y que en muchas ocasiones son un grito de auxilio, una manera de expresar sus pesares, su opresión.

Margaret Keane, lucha y perseverancia

Margaret Keane es una artista femenina, que seguro nunca imaginó que sus grandes ojos, representarían no sólo belleza, sino un ejemplo de lucha y perseverancia.

La artista nacida en Nashville Tennessee  en 1927, recibió clases de dibujo desde sus 10 años y desde entonces fue capaz de desarrollar un estilo único, unos ojos que miran absortos al espectador desde las caras de mujeres, niños y animales.

En 1959 pintó su primera obra profesional, experimentando desde el kitsch con óleos y acrílicos, hasta aquí su destino podría haber sido absolutamente diferente, pero para entenderlo hay que revisar su vida personal.

Tuvo una hija con Frank Richard Ulbrich, luego de separarse, conoció a Walter Keane, un aficionado a la pintura, que reconoció el talento de Margaret y  se casó con ella para poder vivir del arte y alejarse de los negocios inmobiliarios que llevaba hasta ese entonces.

Margaret Keane

El problema surgió cuando la profesión de su mujer se convirtió en la propia, en los años ´60 el talento de los retratos de Margaret  era aclamado por el público y la crítica, sin embargo ese reconocimiento no iba para su autora, ya que firmaba sus obras como Keane y su esposo dejó que todos creyeran que las pinturas eran de él.

La carrera del pintor aficionado Walter Keane iba en ascenso absoluto, residía en California con su esposa y se codeaba de grandes estrellas de Hollywood como Natalie Wood, Joan Crawford, Jerry Lewis o Kim Novak, algunas de las cuales llegaron a pedirle que las retratara. El mismísimo Andy Warhol alabó el trabajo de Keane, con el argumento de que si era tan exitoso no podía ser tan malo como aseguraban los críticos.

La verdad  se conoció mucho después, cuando luego de dejarlo, Margaret se animó a confesar que ella era la autora de las aclamadas pinturas, y que estuvo encerrada y trabajando sin descanso durante una década.

Cuando enfrentó a su esposo él le imploró que le enseñara a pintar, pero no tuvo éxito en la materia., esto enfureció a Keane quien la amenazó con quitarle la vida a ella y a su hija, si se descubría la verdad.

Aun así, Margaret Keane reunió valor y se marchó a Hawaii, para que la justicia dictaminara a su favor y la reconociera como autora de sus pinturas. Para ello, la artista tuvo que pintar delante del juez y frente a su ex marido, logrando una obra bellísima en menos de una hora. Por su parte, él aludió una afección en el hombro y dejó el lienzo en blanco.

La influencia de Margaret Keane en los personajes de Tim Burton

Tal vez uno de los datos más curiosos, pero que, a su vez, no nos sorprende en absoluto es la influencia que han tenido las obras de Margaret Keane en la construcción estética de muchos personajes de las aclamadas y reconocidas películas de Tim Burton. Sabido es que el cineasta no solo creció admirando a Keane sino que encontró en ella, una fuente de inspiración que serviría para darle forma y expresión a esos ojos grandes característicos de todos sus personajes.

Es así como podemos encontrar en personajes como Victor Van Dort, Emily o Maggot de «The Corpse Bride«, entre otros, unos globos oculares que son capaces de transmitir a la audiencia, las diferentes expresiones y emociones que el cineasta quiere representar. Miradas misteriosas, melancólicas cuando así lo prefiere. Miradas que emanan ternura y son infinitamente inquietantes al mismo tiempo. Ojos que desafían la proporción áurea y están repletos de un enigmático misticismo gótico. Todas estas características heredadas de Keane que, perfectamente pueden constituir una especie de tributo del cineasta a la artista que lo inspiró.

Margaret Keane reflejada en los ojos de los personajes de Tim Burton
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«Big Eyes»

En el año 2014, Burton, lleva a la pantalla grande la historia y la lucha de una artista a la que el tiempo le devolvió su nombre, su profesión, el reconocimiento y la libertad que le habían sido arrebatados.

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