Roe vs Wade
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Roe vs Wade: Estados Unidos no debe perder la fe

La reciente derogación del fallo Roe vs. Wade, el cual garantizaba el acceso al aborto en los Estados Unidos, provocó una gran conmoción a nivel mundial. Si bien el Presidente Joe Biden afirmó que buscará garantizar los derechos reproductivos de las mujeres, no queda muy en claro cómo va a lograrlo.

El Secretario de Salud y Servicios Humanos, Xavier Becerra aseguró que no hay una “magic bullet” para restaurar el acceso al aborto a nivel nacional. En menos de 48 horas desde la sentencia, la demanda de pastillas anticonceptivas y abortivas creció. Algunos expertos analizaron la posibilidad de que los gobiernos federales busquen a futuro sancionar aquellas compañías que quieran enviar a sus trabajadoras a otros estados para poder interrumpir su embarazo. 

Derogar el fallo Roe vs Wade es atentar contra los derechos humanos de las mujeres y cuerpos gestantes.

Dentro de los Estados Unidos, estados como Dakota del Sur, Wisconsin, Oklahoma, Missouri, Mississippi, Arkansas, Virginia Occidental, Texas, y Alabama  ya tienen en vigencia leyes que prohíben la interrupción voluntaria del embarazo. Recientemente, Louisiana también pasó a integrar este grupo.

Asimismo, hay cuatro estados (Idaho, Dakota del Norte, Wyoming y Tennessee) que esperan concretar un marco legal que les permita hacer lo mismo, mientras que en Kentucky, Arizona y Utah la ley aún está bloqueada. En dichos estados hay aproximadamente 16 millones de mujeres en edad reproductiva. Por otro lado, en Utah, Ohio, Carolina del Sur, Florida y Tennessee el límite gestacional está en efecto, y se esperan políticas similares en Arizona y Georgia.

Roe vs Wade - Protesta

La reciente ola conservadora que amenaza con los derechos reproductivos de las mujeres confirma lo que Simone Beauvoir tiempo atrás presagiaba: “No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados.

Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”. Incluso en Argentina, el derecho al aborto, obtenido hace poco años, también se encuentra cuestionado por la agenda de partidos de derecha. Las figuras que más se destacan en este campo son Javier Milei y Amalia Granata. No sólo critican la interrupción voluntaria del embarazo, sino que, también, ponen en juicio a instituciones nacionales como el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.

Argentina, junto con México y Colombia, integra el grupo de países, en los cuales hace poco tiempo se declaró inconstitucional la penalización del aborto. El caso colombiano es el más reciente de los tres, ya que fue en febrero de este año cuando la Corte aprobó la interrupción del embarazo hasta las 24 semanas de gestación.

Otros países de Latinoamérica donde también está despenalizado el aborto son Uruguay, Cuba, Guyana, Guyana Francesa y Puerto Rico. Por otro lado, hay regiones en donde el proceso está prohibido sin excepción alguna como en El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Haití. 

En Latinoamérica, las causales para la interrupción del embarazo varían. En Paraguay, Venezuela, Guatemala, Perú y Costa Rica, las legislaciones son muchas restrictivas, permitiendo la práctica del aborto cuando la vida o la salud de la mujer corre peligro. En Chile y Brasil, se incluyeron la inviabilidad del feto y la violación. En Bolivia, se considera el incesto como una causal. Un caso curioso es el de Belice, donde el aborto puede estar determinado por factores socioeconómicos. 

En Ecuador operan cuatro causales: el peligro de la salud, o vida de la mujer, la violación e inviabilidad del feto. Recientemente las niñas y adolescentes ecuatorianas tienen la posibilidad de abortar sin autorización en caso de una violación, debido a que, por orden de la Corte Constitucional, se suspendieron algunos artículos de la Ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

La demanda fue llevada a cabo por nueve madres en representación de sus propios derechos y de sus hijas. Según estas últimas, los artículos que suspendió el Alto Tribunal, vulneraban la integridad psíquica, física y sexual de las mujeres, como también limitaban la toma de decisiones libres y autónomas. La Secretaria de Derechos Humanos de Ecuador afirmó que por año 3.000 niñas menores de 14 años son madres.

También sostuvo que hay falta de políticas públicas por parte del Estado y muy poco registro estadístico de los casos. Asimismo, Unicef estableció que la mayoría de los casos son producto de un círculo cercano de las víctimas y que 1 de cada 3 que accedió a contar lo ocurrido no habían sido escuchadas.

El panorama de la región es bastante variado, pero solo un 35% de los países garantizan el derecho de acceso al aborto de forma amplia. Aunque el escenario es desalentador, el lector no debe desanimarse. En los últimos años, las luchas de distintos grupos feministas permitieron visibilizar la obligación que el Estado tiene de garantizar la interrupción del embarazo.

En el caso de Colombia, los orígenes de la militancia se datan desde 1973, cuando el ginecólogo Jorge Villarreal Mejía viaja a los Estados Unidos en el momento en que el fallo de Roe vs Wade fue emitido. El médico visitó las primera clínicas de abortos legales y llevó el modelo para implementarlo en su país. En 1977, fundó la clínica Oriéntame en Bogotá y, pese a que la ley que criminalizaba el aborto, la institución comenzó a ayudar a muchas mujeres que habían interrumpido su embarazo de forma clandestina. 

Aunque su tarea principal era asesorar, la clínica tuvo varias acusaciones. En 1994, hubo un allanamiento en donde se llevaron numerosos expedientes con el fin de iniciar un juicio  contra Villarreal. Posteriormente, la hija del médico, Cristina Villarreal, ocupó el cargo del padre dentro de la clínica. Y junto con grupos feministas conformaron La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, con el objetivo de modificar la situación legal en la que se encontraba el aborto.

El problema en Colombia se debía a los valores conservadores dentro de la sociedad, además de la fuerte presencia de la Iglesia Católica. La adhesión del aborto a la agenda pública tuvo numerosos intentos que no llegaban a ningún lado.

Pero en 2004, hubo un cambio de estrategia, que fue presentado por la abogada Mónica Roa: constaba en ir a la Corte y establecer que la ley actual que penalizaba el aborto, atentaba contra los derechos a la vida, la salud y repoducción de las mujeres. La estrategia dio frutos, ya que para el 2006 el Tribunal determinó que el aborto podía practicarse en caso de que el feto tuviera una mala formación o era proveniente de una violación. 

Para 2016, hubo otro cambio de estrategia con el fin de modificar la situación jurídica y la opinión pública. Aún así, en Colombia las mujeres seguían siendo investigadas o morían en procedimientos ilegales. Posteriormente, se conformó una coalición denominada Causa Justa, que tomó como ejemplo el movimiento de las feministas en Argentina.

Al igual que sus pares incorporaron el uso del pañuelo verde, del que las feministas argentinas se habían inspirado de las Abuelas Plaza de Mayo. Estas últimas portaban pañuelos blancos en señal de protesta contra la represión de la última dictadura militar y la desaparición forzada de víctimas por parte de las fuerzas armadas. Asimismo, en Colombia se usaron las redes sociales y la difusión por radio para concientizar, organizar marchas y hacer campañas en aquellas áreas donde la conectividad era reducida. Además, contaron con el apoyo de personas famosas. 

En septiembre del 2020, se envió una petición a la Corte argumentando que la existencia de una ley contra el aborto viola un derecho fundamental. Finalmente, el lunes 21 de febrero del 2022, el magistrado votó. Hubo cinco votos a favor y cuatro en contra, logrando así despenalizar el aborto hasta las veinticuatro semanas de gestación.

Para el caso colombiano, fue fundamental el fallo de Roe vs Wade, así como también, la militancia feminista y la conformación de alianzas entre clínicas y organizaciones, que poseían las mismas preocupaciones, como en el caso de Oriéntame. Al día de hoy, la clínica ha capacitado a numerosos profesionales y ha implementado todo lo aprendido en otros países de Latinoamérica.

Es difícil de comprender por qué un fallo que sirvió para la ampliación de los derechos reproductivos de las mujeres en Colombia fue derogado por la Corte Suprema de los Estados Unidos, permitiendo a los estados más conservadores eliminar la posibilidad a millones de mujeres de poder tomar una decisión sobre su propio cuerpo.

Aún así, Estados Unidos no debe perder la fe, ya que el fallo de Roe vs. Wade fue la inspiración de múltiples estrategias para los países vecinos. Y aunque la Casablanca demora en dar una respuesta para revertir la decisión de la Corte, Estados Unidos debe enfocarse y confiar en su electorado más moderado para las próximas elecciones legislativas. Tal vez este último pueda poner un freno a la ola conservadora que se está gestando dentro del país. Asimismo, múltiples organizaciones se encuentran concretando mecanismos de ayuda para las mujeres que no puedan acudir al aborto en sus propios estados.

La solidaridad incluso se da más allá de las fronteras, como por ejemplo en Monterrey (México) en donde la Red Necesito Abortar ayuda a miles de mujeres decididas a poner fin a sus tempranos embarazos, por medio de fármacos. Pero sobre todo, la democracia más antigua del mundo no debe perder la fe en el feminismo, el cual, a través de la lucha, buscará reclamar y proteger los derechos de aquellas mujeres que sufren las injusticias del sistema patriarcal. Este movimiento será siempre una voz para todas, sobre todo para aquellas que menos puedan hablar.

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