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25 de noviembre: Día internacional para la Eliminación de la violencia contra la Mujer

«En un momento en que el mundo se enfrenta a una crisis sanitaria, económica y social sin precedentes, no debemos olvidar que a la pandemia de COVID-19 se suma una “pandemia de sombras”, la de la violencia contra las niñas y las mujeres.»

Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

En el año 2000 la Asamblea General de la ONU designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y ONG’s a involucrarse y coordinar acciones que eleven la conciencia pública para eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.

Origen del 25 de noviembre

La fecha de este día fue elegida para honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960, por orden del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Aquel 25 de noviembre, los cuerpos de Patria, María Teresa y Minerva Mirabal, activas militantes contra el régimen, aparecieron destrozados al noreste de República Dominicana. Horas antes, un escuadrón enviado por el dictador las había matado a golpes y metido dentro de un vehículo para simular un accidente. Nunca hubo dudas de que se trataba de un homicidio.

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Las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa.

El asesinato de las hermanas Mirabal, conocidas como “Las mariposas”, fue uno de los detonantes de la caída de Trujillo. Ellas se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia de género que afecta a las mujeres de todo el mundo.

Veinte años más tarde, en 1981, se celebró en Bogotá el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe donde se decidió asignar al 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en memoria de Patria, Minerva y María Teresa.

Una década después se inició la campaña “16 días de activismo contra la violencia de género” durante el primer encuentro del Centro para el Liderazgo Global de Mujeres, en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey (Estados Unidos). Allí se propusieron actividades para la erradicación de la violencia de género desde el 25 de noviembre hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Estas jornadas se continúan realizando año a año.

Contra toda forma de violencia hacia la mujer

Las Organización de las Naciones Unidas conmemora “16 días de activismo contra la violencia de género”, del 25 de noviembre al 10 de diciembre, con el lema ÚNETE: “Pinta el mundo de naranja: pon fin a la violencia contra las mujeres hoy”.

La iniciativa comenzó en el año 2009 cuando ONU Mujeres lanzó la campaña «Di NO. ÚNETE», designando el 25 de cada mes como “Día Naranja”.

Con el objetivo de movilizar a la sociedad civil y a los gobiernos para que juntos ampliaran el impacto de la campaña, se animó a los participantes a que llevaran puesta una prenda de vestir de color naranja para mostrar solidaridad con la misma. Dicho color simboliza un futuro mejor y un mundo libre de violencia contra mujeres y niñas.

Sin embargo, hoy en día no sólo se trata de cifras alarmantes sobre la violencia de género (una de cada tres mujeres ha sido víctima de abuso en su vida), sino que, además, la situación global actual profundizó esta situación.

Prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo mediante una acción global para aumentar la conciencia, impulsar la promoción y crear oportunidades para el debate sobre retos y soluciones resulta entonces impostergable. Es, por lo tanto, de vital importancia poner fin a estas situaciones de violencia a través de la adopción de enfoques integrales e inclusivos que aborden las causas que lo generan, empoderando a las mujeres y las niñas.

Se requiere brindar servicios esenciales a las víctimas por violencia de género en los sectores policial, judicial, sanitario y social, así como aportar financiamiento necesario para la agenda de los derechos de las mujeres.

En efecto, la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual sobre las que apenas se informa a causa de la impunidad de la cual disfrutan los perpetradores, y el silencio, la estigmatización y la vergüenza sufrida por las víctimas.

Violencia: definición

La Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993 define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

En general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye:

-violencia por parte de un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio);

-violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético);

-trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual);

-mutilación genital;

-matrimonio infantil.

Los efectos psicológicos adversos de estas formas de violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas. Aunque todas las mujeres en todas partes del mundo pueden sufrir violencia de género, algunas mujeres y niñas son particularmente vulnerables: las mujeres más mayores, las mujeres que se identifican como lesbianas, bisexuales, transgénero o intersex, las migrantes y refugiadas, las de pueblos indígenas o minorías étnicas, o mujeres y niñas que viven con el VIH y discapacidades, aquellas que viven en crisis humanitarias, etc.

El objetivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres no solo es llamar la atención sobre la desigualdad; la discriminación; los femicidios; y las distintas formas de violencia machista, sino también reclamar la implementación de las políticas públicas faltantes para prevenirla y extirparla.

Año tras año, la violencia contra las mujeres adquiere una mayor visibilización. En Argentina, así como en muchos otros países latinoamericanos, el movimiento “Ni una menos” -el cual nació como protesta contra la escalada de femicidios producidos en todo el país y tuvo su primera marcha el 3 de junio de 2015- puso el tema en agenda definitivamente. A las manifestaciones cada vez más masivas se sumó el primer Paro Internacional de mujeres, el 8 de marzo de 2017.

25 de noviembre y la situación en Argentina

Nuestro país cuenta desde 2009 con la ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. La normativa establece y define cinco tipos de violencia existentes: física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, y simbólica.

A su vez, también explicita seis modalidades mediante las cuales estas violencias se expresan: doméstica, institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica y mediática. Sin embargo, es importante mencionar que la realidad es mucho más compleja: la mayoría de las mujeres están atravesadas por más de un tipo de violencia. Por lo tanto, las violencias a las que están expuestas suelen repetirse en los distintos espacios en los que se desenvuelven. Por ejemplo, la violencia simbólica – mensajes que transmiten y reproducen dominación, desigualdad y discriminación–, puede tener lugar en el ámbito doméstico, pero también en el laboral y el mediático.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, este jueves 25 de noviembre el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD) llevará adelante una serie de actividades en todo el país. De esta manera, se dará inicio a los 16 días de activismo, sumándose a la campaña internacional anual que finaliza el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

La jornada comenzará a las 9:00 hs, en el municipio bonaerense de San Martín, donde la ministra Elizabeth Gómez Alcorta junto con el intendente local, Fernando Moreira, y el presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, inaugurarán la cuarta sede de la Red de Asistencia Integral de las Violencias por Motivos de Género; esta funcionará en un local en la estación Villa Ballester de la línea del Ferrocarril Mitre.

A las 11:00 h, la Plaza Soberanía Nacional será intervenida con una muestra realizada por artistas en memoria de Araceli Fulles, la joven de 22 años asesinada en una casa de José León Suárez en 2017. En un trabajo articulado con la Secretaría de Género local, el Ministerio de Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires y la familia de Araceli, además, se hará una señalización con su imagen.

El MMGyD convoca, además, a la ciudadanía a participar de las Plazas Feministas que se realizarán en los 24 distritos del país. En cada una de ellas habrá talleres, rondas de debate, exposiciones y otras actividades, donde se invitará a reflexionar de manera conjunta sobre las violencias contra las mujeres y LGBTI+.

Una lucha continua por la erradicación de todas las formas de violencia

Si bien en los últimos 60 años –del asesinato de las hermanas Mirabal a la actualidad– se ha avanzado en materia de legislación, todavía existen normas y políticas que no solo omiten, sino que accionan mecanismos que generan mayores desigualdades de género. Son, precisamente, las políticas públicas impulsadas por los Estados las que tienen la posibilidad de erradicar todos los tipos de violencia contra las mujeres, o, al menos, bregar por eso.

“Alcanzar la equidad de género pasa necesariamente por transformar las reglas sociales y los roles que subordinan a la mujer”, afirmó la directora regional de la ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho. No podemos permitir que no sea oída, la cifra es determinante: el 70% de las mujeres del mundo experimentan violencia en el transcurso de sus vidas.

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