Chal-La
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“Chal-La: ahora, en este instante”

“Chal-la” es el momento preciso en que sucede algo. El instante en que nace una vida, al mismo tiempo que se pierde otra. Para Kim Yun Shin, artista que presenta su obra en Centro Cultural Coreano (Bs. As.), el “Chal-la” es también momento de aparición del arte.

Chal-la por Kim Yun Shin

“A través del arte todo se renueva. Los humanos no pueden sobrevivir sin nuevas creaciones […]La grandeza del arte está ahí” dice Kim al hablar de su obra.

La muestra recorre de forma lúdica y atemporal la historia artística de Kim Yun Shin, construida a lo largo de sus 80 años de vida. Con un montaje tripartito, el recorrido por las habitaciones nos llevará a través de diferentes momentos de una misma visión, donde reconoceremos matices y un constante proceso de renovación.

La primera sala exhibe la última producción de Kim, realizada en 2020 en tiempos de pandemia. Durante esta época de aislamiento, la artista encontró refugio en sus recuerdos de la infancia, en los que se inspiró para trabajar la madera y la pintura.

El entusiasmo de la niñez por el juego y la naturaleza se hace palpable en diversas esculturas multicolor que crecen como habichuelas hacia un cielo estrellado. Un cielo que veremos plasmado en tres obras de gran tamaño que cubren las paredes de la muestra, y que dan a la habitación, un efecto de jardín estelar.

Video Curatorial de la Exhibición.

¿Acaso las flores crecieron mirando las estrellas? ¿O las estrellas cayeron y germinaron en el suelo?

“En estos tiempos todo se detuvo, no había comunicación y las personas no pudieron encontrarse. Con todo lo que pasé en mi vida, nunca había estado en una situación así. Empecé a preguntarme con qué materiales trabajar. 

Finalmente, se me ocurrió recurrir al pasado. Recordar mi infancia me puso feliz; recordé los tiempos de juegos a solas en mi casa, con materiales de la naturaleza. Con sorgo armaba anteojos, caballos y bicicletas de juguete. Me gustaba armar formas con pedazos de madera y pintarlos. Eso me hacía sentir más cerca de las estrellas y del cielo, me hacía parecer fácil tomar una estrella con la mano”.

Chal-La
Fuente: Instagram Centro Cultural Coreano

Kim Yun Shin nació en 1935 en Corea del Sur. Su infancia estuvo atravesada por la ocupación japonesa y la posterior guerra de Corea. Sin embargo, (o quizás por eso mismo) su niñez es recordada como un momento de juegos simples, en profunda relación con la naturaleza y la vida familiar.

Sin duda que esa vitalidad es la que hace florecer su jardín de estrellas. El regreso al juego, al goce sencillo y el asombro infantil impregnan una obra que logró florecer en medio de la pandemia y el aislamiento.

Una de las cosas que más me sorprende (y me gusta) de esta obra es el uso del color. La composición simple de acrílicos brillantes y trazos largos son más que suficientes para construir un escenario totalmente surrealista.

Chal-La
Sala 1 – Museo Kim Yun Shin

La segunda sala de la muestra expone obras anteriores de Kim Yun Shin, recorriendo su producción desde la llegada a nuestro país.

Kim se recibió en la Universidad Hongik de Seúl y luego estudió bellas artes en París, donde participó del Mayo Francés en 1968. Cuando un viaje familiar la trae a Argentina en 1983, la recién restablecida democracia y el clima hospitalario del país le hicieron sentir que “se encontraba en el paraíso”.

Convencida de quedarse, comenzó a familiarizarse con el paisaje y los materiales disponibles, descubriendo una gran variedad de maderas “valiosas y nobles” con las que no ha dejado de trabajar.

Esta segunda sala es un reflejo de ese proceso y esa experimentación artística con nuevos materiales. Encontraremos allí numerosas esculturas trabajadas en maderas autóctonas (algarrobo, lapacho, etc.), que se caracterizan por grandes cortes y descuidadas geometrías.

“No me gusta trabajar en una obra planeando todo de antemano. Cuando se planea el trabajo siento un rechazo dentro de mí. Por ese motivo, recién cuando siento una determinada emoción corto el material con la sierra. Cuando corto la superficie aparecen planos y líneas dentro del espacio. Entonces transformo el espacio que queda según el espacio ya modificado.

Planos, líneas, espacios…

Planos, líneas, espacios…

Voy formando la figura deseada conservando su estado natural. Esa es la característica principal de mis obras”.

La sala permanente dedicada a la artista se encuentra en el primer piso del Centro Cultural Coreano y es la que cierra la muestra.

Se trata de un espacio tenuemente iluminado, donde encontramos una escultura de madera, situada en el centro de la habitación, y dos pinturas que se ubican a los lados, rodeándola.

Consiste en una sala más austera que las anteriores, pero donde podemos observar claramente la propuesta artística de Kim. La escultura en el centro está vinculada a la espiritualidad, representa ese “instante entre la vida y la muerte”, ese momento de renovación que guía toda la obra de la artista.

Les invitamos a conocer esta increíble puesta que estará abierta hasta el 20 de agosto en el C.C.C con entrada gratuita. Reservas previas a info.centroculturalcoreano@gmail.com.

 

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